“Al director musical. De David, siervo del SEñOR. David dedicó al SEñOR la letra de esta canción cuando el SEñOR lo libró de las manos de todos sus enemigos y de las manos de Saúl. Dijo así: ¡Cuánto te amo, SEñOR, fuerza mía! El SEñOR es mi roca, mi amparo, mi libertador; es mi Dios, la roca en que me refugio. Es mi escudo, el poder que me salva, ¡mi más alto escondite!”
Versículo del día

Laboratorios

Formulario de contacto

Formulario de contacto